Ceclinda
Imponente esta allí en el corazon de la montaña, entre guarumos, orquideas y pinos
Maravilla natural en Alta Verapaz Cobán
Quietud y buenas emociones en las Cuevas del Rey Marcos
San Juan Chamelco. Dormidas por más de 2 mil años y redescubiertas en 1998, las Cuevas del Rey Marcos se abrieron al mundo para convertirse en una de las últimas maravillas de Guatemala. En ellas se perciben buenas emociones y la quietud que emana desde lo profundo de la montaña.
Las grutas del Rey Marcos, situadas en San Juan Chamelco, Alta Verapaz, a
Cada quien las interpreta según sus vivencias, “es una experiencia interior, unos hablan de misticismo, otros de percepciones naturales, unos más lanzan sus deseos buscando ser cumplidos, pero algo pasa ahí adentro”, dice Iván Fernández, administrador del Turicentro Cecilinda, donde se sitúan las cuevas.
La existencia de las Cuevas del Rey Marcos, de la que ya habían hablado los habitantes de quienes se tiene memoria desde antes de la llegada de los españoles, era sólo una fábula, aunque siempre se consideró un sitio sagrado “del que partió un dios universal hacia las estrellas”.
Se trata de una gruta de mil
Su descubrimiento realizado por el señor Óscar Fernández y su hijo Iván en
Todo reempezó en 1988 al abrirse un pequeño orificio de
No obstante que solamente existía la fábula, que motivó a los naturales para construir
Bañada entre la vegetación de Alta Verapaz y adornada por las cristalinas aguas que de la mítica montaña emanan, las Cuevas del Rey Marcos permiten a los visitantes adentrarse con guías, casco y botas que se alquilan en el lugar, en una variedad de formas kalcareas que cada dos años crecen un milímetro.
Las estalagtitas y estalagmitas, que son de color aámbar, parecen animales, edificios, monumentos o ciudades en miniatura que se disfrutan por estrechos pasos desde la entrada a la cueva (de un metro de altura y