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miércoles, 1 de julio de 2020

Dame un abrazo hoy y siempre

Sergio Del Águila, para  gAZeta

Julio 01.- Muchas son las críticas fundamentadas contra el mal manejo de la pandemia en Guatemala; agradecemos a los expertos mantenernos al tanto de lo nuevo de estos momentos que nos tienen aislados con necesidades de afecto, sin un abrazo de la amiga/o, la sonrisa, o la palmadita de quien uno quisiera ver y encontrar.
De las malas noticias consecuencia de la crisis de salud, los guatemaltecos siempre pasan facturas, a veces tardan, pero cobran. Por ahora, como generación de los pandelenmians  –como se le ocurrió mejor a una respetable adolescente–, enfrentamos las consecuencias emocionales de lo que ha significado el coronavirus.

Por eso es importante hablar sobre cómo enfrentamos en los centros urbanos, las relaciones cotidianas que implica el encierro, sea en casa como en los trabajos, pero también preguntemos como están quienes viven en desventaja social, sin beneficio, desempleados o subempleados, para los que las expectativas son puras esperanzas. Cómo se vive en los departamentos de la Republica,  también merece atención.

Los mujeres y hombres de bien tienen cosas logradas, las condensan en acciones y conductas centradas porque tienen despiertos los sentidos de solidaridad, humanidad, moral y justicia, hay quienes los tienen distorsionados y perversos sobre todo quienes utilizan mal la inteligencia, como el caso del presidente Giammattei que sirve a los intereses de un grupo de avaros.

Cuántas penas y angustias ha provocado el coronavirus en esta sociedad donde el mutismo emocional, –incapacidad de expresarse–, es parte de las taras manifiestas entre hombres y mujeres impuestas por un sistema estructural excluyente, que provoca la distancia social per se.

La modificación de las relaciones interpersonales que impone la subsecuente etapa de la pandemia, son un verdadero reto porque las tradicionales formas de relacionarnos –que ya  estaban en crisis–, requerirían ser renovadas, pero tampoco es cierto que, a lo que le llaman  “nueva realidad” se impondrá a los buenos sentimientos, a la solidaridad fraterna a vivir en el distanciamiento social que le dicen.

Sobreponerse

En estos momentos, cuando los amigos resultan contagiados y familiares pierden la vida con el consecuente trauma para el núcleo familiar, es un problema serio porque el duelo, también requiere de afecto en compañía, porque ello le da sentido a nuestras vidas.

Los que van quedando vivos, digo eso porque se dice que al menos 70 por ciento de los guatemaltecos está contagiado, son quienes con fortuna, pueden sentir que no estamos solos, aun en la distancia; aunque más triste es que ni siquiera a los vecinos se puede  ver. “La música que más extraño es el timbre de mi casa”, expresó una amiga que trabaja con niñas y adolescentes.

La impotencia de no poder dar un abrazo de consuelo y expresar lo que hace humanos no debería ser impedimento para modificar las relaciones interpersonales, es necesario mandar abrazos y besos. Preguntar cómo amanecimos sentir la piel del próximo, ayudar al vecino, al amigo, aun y cuando estemos con  carencias básicas: agua, jabón, alcohol, cloro, y una vivienda digna, ventilada, aseada, o un servicio médico cuya obligación es una obligación del Estado, que cada día la elude, hay que sobreponerse.

Compensación
Las capas medias empobrecidas, grandes continentes de obreros industriales, servicios y otras ramas, empleados públicos y privados, campesinos indígenas o ladinos, algunos de quienes tienen acceso a la tecnología digital –para lo que hacen enormes esfuerzos económicos–,  solo ven compensado su esfuerzo en la emoción de ver, leer o escuchar a su ser querido, expresar sus emociones, comentar sus percepciones y compartir las dificultades.

Reinventarnos económicamente para insertarnos en la producción de bienes y crear riqueza de la que el sistema se encarga de negarle acceso a los pobres, también implica tener una nueva moralidad, que en realidad no es nueva pues se trata de ejercer nuestros derechos, como el luchar contra la explotación, los bajos salarios y la falta de oportunidades.


Los que quedaron aislados y sufrirán por inundaciones, deslizamientos, que están en albergues y donde más de alguno puede comunicarse con sus familias, demandan nuestras solidaridad, los mismo que han quedado varados, y enfrentan soledad, tristeza y desesperación, deben recibir nuestro abrazo siempre.

Los que están perdiendo sus familiares sufren trauma, los que se curaron y están convalecientes, viven la angustia de la reincidencia, ellos también están pendientes de la palmadita y la consideración, aun a pesar de que hay fuerzas en el país y en el planeta que quieren que la humanidad “que sobra” se extinga, no lo lograrán.



En plena pandemia la mafia trabaja por su impunidad

Por Sergio Del Águila, para El Independiente

Junio 14.- En los peores días de la pandemia cuando el reporte de los contagiados sobrepasa los 600 diarios y la muerte acecha, Guatemala sufre el embate de fuerzas de la corrupción y la impunidad que pretenden arraigar sus más bajos instintos y convertirlos en políticas públicas para el servicio del crimen organizado.

Lo que se vive no es confrontación “izquierda-derecha”, se trata de una intentona de romper el frágil orden constitucional en el que el Congreso de la República en manos de una gavilla de diputados mafiosos bien conocidos, buscan asegurarse el control de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de las Cortes de Apelaciones, para seguir en la impunidad.


Para tal propósito perverso, esta mafia encabezada por el presidente del Congreso, Alan Rodríguez, pagando a empresarios y militares procesados por corrupción y criminalidad, así como legisladores como el mafioso Felipe Alejos, conocido como “Felipago”, lanzaron una ofensiva contra la Corte de Constitucionalidad (CC), único poder opuesto a que la impunidad arrodille a Guatemala.

A esos ingratos legisladores les toca ponerle el tapón a la botella, luego de todo un plan orquestado para que todos los procesados, incluidos los presidiarios, Otto Pérez y Roxana Baldetti (la expareja presidencial) y el más notable de los sobornadores, el empresario farmacéutico Gustavo Alejos, no solo queden libres, sino que la justicia no los alcance. Los delitos que han cometido estos desalmados alcanza para imponerles la pena máxima, 50 años de cárcel.

El hecho es que la CC ordenó al Congreso, elegir a los nuevos magistrados (13) de la Corte Suprema de Justicia mediante voto a viva voz, así como a los titulares y suplentes de las Cortes de Apelaciones, luego de que por más seis meses se ha  retrasado la elección debido a la descarada compra en dinero efectivo de algunos de los futuros integrantes de dichas cortes.

No han sido elegidos porque los mafiosos como Gustavo Alejos, procesado por cuatros casos de corrupción contra el Estado, han comprado a futuros jueces para tener cortes a su conveniencia postergando la elección de magistrados, que por ley se debe hacer desde el Organismo Legislativo en sesión plenaria.

 Maniobra desesperada de los mafiosos

Resulta que no lo han logrado, porque la CC se ha opuesto con fundamentos legales a las mafiosidades, por lo que en una maniobra desesperada esta semana utilizaron a los magistrados suplentes de la CSJ, para llevar a juicio al máximo organismo del Estado como es la CC, la encargada de velar por el cumplimiento del Estado de Derecho.

Para tales fines, la delincuencia de cuello blanco alineó a las fuerzas retrogradas que tienen acceso a algunos medios de comunicación, buscando hacer creer que la Corte de Constitucionalidad es la mala pieza. No reparan los delincuentes organizados, que por hoy y según encuestas de sus propia prensa, el 70 por ciento de los guatemaltecos rechaza que el Congreso, la CSJ y otros órganos encargados de impartir justicia, están en contra de que instrumentalice la institucionalidad para que ser perpetúe la impunidad.

Hay dos factores que son claves para el desembrollo de esta crisis política en Guatemala: 1. Que los mafiosos del Congreso no cuentan con los 107 votos necesarios (son 160 en total) para desaforar a la Corte de Constitucionalidad y que sean enjuiciados por no obedecer a los designios de la corrupción.

2. Que debido a la serie de recursos legales presentados por la Procuraduría de Derechos Humanos, la sociedad civil y las mismas acciones de la CC en su contra, se caiga esta nueva intentona de romper el orden constitucional.

Ordenan investigar a diputados coludidos

Al cierre de esta nota, la pelota está en la cancha del Ministerio Público, –sin olvidar que la titular Consuelo Porras fue impuesta por el impune corrupto expresidente Jimmy Morales–debe acatar una resolución de la CC que le ha ordenado certificar lo conducente para que investigar a los diputados que están jugando sucio e impedir un golpe de Estado técnico.

En tanto, el presidente Giammattei maniobra abiertamente para que los titulares de  la CC sean enjuiciados porque atentan contra los designios de los empresarios y políticos que lo patrocinan, mientras en el país,  el número de contagiados por coronavirus llegó a 17,410, los  activos son 13,491, fallecidos son 748  y los hospitales públicos están colapsados.

A juicio del abogado constitucionalista, Carlos Manuel Bezares, “la solución es que la oposición en el Congreso se oponga a la alianza progubernamental y que el Ministerio Público actúe, si nos es por voluntad, por la presión internacional. Hoy más que nunca nos estamos jugando el país”.

Para las próximas horas se espera una tensa calma, pues si la alianza de mafiosos sigue actuando de hecho, seguramente algún sector llamará a la radicalidad, dijo Bezares, en referencia a las expresiones que ya se registran y en las que incluso –como en Paraguay– llaman a prenderle fuego al Congreso.

¿Y la oposición?

Sobre la oposición política en el Congreso, que va desde la socialdemocracia hasta la antigua guerrilla, partidos como Winaq, Unidad Nacional de la Esperanza, Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, Movimiento Semilla, Bien y Acción Nacional  se han desmarcado de las decisiones oficialistas, pero tampoco tienen la fuerza, ni el arrojo para detener la maniobra del crimen organizado.

Un factor, determinante como lo es la embajada o el gobierno de Estados Unidos, sigue con atención los acontecimientos, pero solo se ha limitado a retirar visas a los diputados corruptos, a quienes les viene literalmente del norte, que no los dejen entrar al país norteamericano.

Solo el senador  demócrata por Vermont, Patric Leahy, se pronunció al señalar que la “CC está siendo atacada de nuevo por legisladores (corruptos) y organizaciones criminales” y agregó que Guatemala nunca será una democracia estable sin un poder judicial independiente en el que la gente confíe.
El senador precisó que los jueces guatemaltecos deben ser seleccionados en función de sus calificaciones profesionales, integridad y compromiso con la justicia y deben estar libres de conflictos de intereses.

Concluyó que los tribunales han enfrentado repetidas amenazas de los corruptos y hoy la CC, el guardián de la Constitución… está siendo atacado por grupos criminales que buscan ignorar su fallos y destituir a los jueces que defienden el Estado de Derecho.

Fanáticos queman vivo a científico maya en Guatemala


Por Sergio Del Águila, para El Independiente

Junio.2020. El cruel asesinato del sacerdote maya Tata Domingo Choc Che‘, el fin de semana pasado en el municipio de San Luis Petén acusado de ser “brujo” por una secta evangélica de la comunidad, ha causado un amplio repudio, cuyas denuncias ponen al descubierto la intolerancia y la discriminación contra los pueblos originarios guatemaltecos.

Choc Ché fue quemado vivo en un horrendo crimen que indigna a los pueblos y enluta a la comunidad científica mundial, pues se trata de un reconocido científico maya Ajq’ij (guía espiritual/contador del tiempo maya) y Ajilonel (herbalista) miembro del Concejo de Guías Espirituales Releb’aal Saq’e’, de Poptún, Petén, a unos 550 km en el norte de Guatemala.

Trabajaba junto a otros estudiosos de la medicina Maya/conocimiento tradicional, en proyectos antropológicos de la Universidad de Zurich, University College en Londres y de Universidad del Valle de Guatemala.  Al momento de su asesinato compartía conocimientos sobre plantas medicinales logrados sobre la base de la observación botánica y de la biodiversidad, la que lamentablemente la ignorancia y el atraso la  “confundió” con “brujería”.

Tata Mingo Choc  (como se refieren a él con respeto quienes lo conocieron), fue un maestro y experto de medicina natural y plantas medicinales, era reconocido –junto a otros científicos indígenas– como un investigador y portador de conocimientos ancestrales, útiles y vigentes para la salud de las comunidades, que en Guatemala reclaman plenitud de derechos.

Las reacciones

Según diversas reacciones de periodistas, psicólogos, sacerdotes, historiadores, e indigenistas, el crimen no es un acto aislado, sino es el resultado de la práctica constante de descalificación y ataque al conjunto de conocimientos y prácticas culturales ancestrales de nuestros cuatros pueblos: maya, mestizo, garífuna y xinca.

El psicólogo Marco Garavito, se preguntó ¿Quién prendió el fuego para asesinar a Domingo Choc Che’ ?  y responde: las autoridades deben esclarecerlo también desde la historia y recuerda que el precedente fue sembrado por el conquistador Pedro de Alvarado, cuando en Gumarcaah el día 4 Qat (7 de marzo de 1524) quemó vivos a los reyes quichés, Ahpop y Ahpop Qamahay.  

“Casi 500 años después la realidad de discriminación y racismo continua”, señala Garavito quien es presidente de la Liga de Higiene Mental, y quien hace eco de quienes afirman que el crimen contra Tata Domingo Choc Che´ es parte de la desvalorización que por siglos se ha hecho de prácticas cosmogónicas mayas que están vivas e inspiran la lucha de los pueblos originarios.

Por su parte el poeta y columnista, Jorge Mario Salazar Monzón, indignado, condena que resulta increíble e inaceptable que por ideas religiosas se criminalice y ejecute sumarísimamente a personas que cumplen un deber con la comunidad y con la madre tierra. “Quien prendió el fuego tiene nombre. No es el simple fanatismo, son personas las responsables”, dijo Salazar al pedir persecución penal contra los ejecutores de este crimen investigado por el  Ministerio Público.

“No olvidemos que la inquisición intelectual y el etnocidio espiritual, se incrustó en Guatemala con la llegada de las sotanas españolas, su biblia y su cruz, todo eso reforzado con la soldadesca y ese ignorante racismo y discriminación cultural que sigue presente hasta nuestros días”, señaló el sociólogo Jacobo Vargas Foronda.

Ignorancia llena de dogmas

“Para reforzar esa asesina ignorancia llena de dogmas”, agrega Vargas Foronda, los estadounidenses montaron la masiva evangelización desde las filas del Ejército de Guatemala, “todo organizado por la CIA, llegando a fundar el centro de operaciones religiosa para América Latina a partir de la otrora Iglesia de El Verbo”, operada en Guatemala por el ya fallecido dictador Efraín Ríos Montt.

 Este acto violento y profundamente cruel es la imagen de una sociedad enferma atrapada en pantanos del colonialismo, racismo, prejuicios, ignorancia y prácticas propias de La Inquisición, precisa la escritora, Marcela Gereda.

¿Cuánto conocimiento perdimos y perdieron los pobladores de Chimay al calcinar en llamas de maldad, odio e incomprensión a este maestro del arte de conocer las plantas medicinales?  Se preguntó Gereda a lo que añadió otra interrogante: ¿Cuánto podríamos crecer como sociedad si supiéramos pensar no sobre la diversidad cultural, sino desde la diversidad cultural?

En Guatemala por siglos de racismo y desprecio, los sucesivos poderes políticos y la sociedad no hemos sido capaces de reconocer el inmenso valor existente en el conocimiento tradicional de los Pueblos Indígenas, denuncia la también analista.

Para el director del vespertino La Hora,  Oscar Clemente Marroquín, lamentó que el condenable crimen sea visto como parte del paisaje natural de este país por mucha gente urbana, para quienes se trató de un linchamiento más, en esta patria tan desvalorizada no es una cosa del otro mundo y menos si la víctima es un indígena.


Al comparar la ola de protestas en Estados Unidos por el asesinato de  George Floyd,  Marroquín advierte que es triste reconocer que el crimen de un científico maya, “ni siquiera nos inmuta,  se ve como un linchamiento más, un acto de barbarie” que ha afectado por años principalmente a las regiones más pobres de este país.

Carlos Barrios: La necesidad de articular fuerzas para gobernar y transformar a Guatemala

Por Sergio Del Águila Guatemala.- URNG tiene claridad lo que significa articular a las fuerzas revolucionarias, democráticas y progresis...