Espacio creado para saber que las cosas siempre tienen ángulos y visiones distintas, las que sean y saber que hay otras visiones más allá de la predominante.
jueves, 28 de mayo de 2020
El fantasma de la ingobernabilidad recorre Guatemala
Por Sergio Del Águila.
Guatemala, 15 mayo. La falta de un plan maestro preciso y concertado con las comunidades organizadas que tengan alcance certero para enfrentar la crisis del Covid-19 y lo que ya se dejó venir, enfilará a Guatemala a sumergirse en el mar de la burocracia, corrupción y desesperanza, que ya provoca estertores de ingobernabilidad.
Como bien sostienen expertos, el gobierno está asustado, pero si hubiesen hecho caso a las previsiones de científicos evitarían estar dando de bandazos, ello porque no existió una plan consistente. Desde el 6 de mayo pretendieron liberar las trancas para que todos se contagiaran, pero se arrepintieron porque sabían que los pueblos tienen sus propias respuestas.
Este fin de semana pretendieron cerrar “todos” los negocios, justo cuando el pueblo asalariado debió cobrar su quincena o semana y sigue sin recibir la ayuda de los cacareaqueados 12 programas sociales, que está claro, se entregarán solo cuando los grandes centros comerciales abran.
El presidente Giammattei y sus asesores sabían que en la fase 3 de la pandemia, el aumento de casos sería exponencial y se presentarían miles de contagios y aun así pretendieron levantar las medidas de confinamiento, en medio de evidentes presiones de los sectores económicos poderosos, aunque lo desmienta.
También saben que cuando Guatemala haga las cinco mil pruebas diarias que se necesita, la cantidad de contagios será dramática y el “muerterío”, embargará nuestros sentimientos y exacerbará los ánimos de este pueblo aguantador, que –no lo duden– ha probado el éxito de su rebeldía.
Líderes comunitarios, alcaldes indígenas, jefes ediles, sindicatos, científicos, activistas y organizaciones de derechos humanos le han venido advirtiendo al mandatario que las medidas arbitrarias y sin sentido humanitario en este país de pobres, llevarían al hambre, al extremo y a la violencia.
Desde el viernes 14 de mayo, cuando abrupta y sin anestesia el jefe del Ejecutivo mandó al encierro a “todos” –cuyo anuncio pudo dosificar en la semana para que no nos quedáramos sin tortillas, frijoles y otros insumos básicos– la gente llegó al límite del aguante y las protestas ya son parte de la nueva situación.
Giammattei y las órganos cúpula (aunque se crea que no todo es granítico entre ellos) no tenía necesidad de provocar la reacción de la gente que ya se empezó a cansar de la demagogia. No se olvide que el ciudadano cada día cree que este gobierno es más de lo mismo del corrupto de Jimmy Morales y del narco gobierno de Otto Pérez Molina.
Resultó inaceptable que esta administración ingrata, permitiera este fin de semana que solo el transporte de los negocios del gran capital circularán, mientras el camión de la carne, leche, huevos, la bicicleta y la moto del panadero y toda la actividad de abastecimiento no monopolizado, enfrentó la excesos de agentes policiales que se pasan de la raya y cumplen las disposiciones a su antojo.
Las acciones torpes solo abonan al descontento y justifican los argumentos de los pueblos organizados que ya dan muestras de estar preparados para resistir la represión y sobre todo para enfrentar lo que viene de la crisis de salud, pues saben que se desembocará en una coyuntura especial marcada por la ingobernabilidad.
Además de los bloqueos de carreteras el viernes y sábado en Totonicapán, Quiché y Alta Verapaz y particularmente en San Francisco El Alto, donde los antimotines fueron rechazados en batalla campal por gente descontenta, este domingo autoridades de Sololá impidieron el ingreso de transporte con productos de las grandes empresas.
Según las autoridades indígenas, la medida se tomó ya que sí el presidente ordenó cerrar los mercados populares, “también las grandes empresas deben cerrar y no seguir atendiendo con el servicio a domicilio” que solo beneficia a expendedores de comida chatarra, cuyos dueños son los mismos financistas de Giammattei. La gente sin ingresos no tiene acceso a esos servicios.
Las autoridades sololatecas piden que las medidas sean parejas para todos, pues los agricultores del occidente sufren por las pérdidas económicas significativas al no poder trasladar sus productos a los mercados tanto de Sololá, como de la capital.
Denunciaron que además del cierre de la carretera, –esto también para todo el país– varias calles del casco urbano fueron cerradas para impedir que restaurantes, panaderías, farmacias y personas particulares que han iniciado negocios de servicios, lo sigan haciendo.
Es previsible que la gente siga desoyendo al gobierno, que aunque el presidente se ponga bravucón y crea que regañando le van a hacer caso, los pueblos avisoran que vienen momentos y coyunturas de ingobernabilidad; por ello no hay que perder de vista que dialogar, negociar y concertar, le puede salvar el pellejo a Giammattei.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Carlos Barrios: La necesidad de articular fuerzas para gobernar y transformar a Guatemala
Por Sergio Del Águila Guatemala.- URNG tiene claridad lo que significa articular a las fuerzas revolucionarias, democráticas y progresis...
-
Por Sergio Del Águila, para El Independiente Junio 14.- En los peores días de la pandemia cuando el reporte de los contagiados sobrep...
-
El Falso Atentado de Boston: ¿Craft International, una empresa privada de seguridad militar está detrás de todo? (Fuente: 2012 El Blog). ht...
-
Por Sergio Del Águila. Guatemala, 15 mayo. La falta de un plan maestro preciso y concertado con las comunidades organizadas que tengan alc...
No hay comentarios:
Publicar un comentario